Estos festivales se realizan año con año en nuestro país
Las personas podían disfrutar de gastronomía local, artesanías y diversas actividades acuáticas
Antes de que llegara la pandemia de coronavirus a México se realizaban distintos festivales de música, espectáculos, eventos deportivos y culturales. Algunos eran producidos en vivos y cientos de personas dependían de esa fuente de ingresos.
Productores, ingenieros, técnicos en iluminación y sonido, monta escenarios, jala cables, vendedores, entre otros, fueron uno de los sectores más afectados a raíz de que comenzó la contingencia sanitaria.
A continuación compartimos cinco de los festivales más raros que se disfrutaban en nuestro país.
Festival Medieval – Guanajuato
En un espacio adaptado a la época medieval que incluía danza, teatro, malabaristas con fuego, acróbatas y bandas tocando la gaita.
Los artesanos rescataban la cultura del medievo y las personas podían encontrar en un mercado diversos productos acordes a la época. Este festival se realizaba durante la segunda semana de pascua.
Carnaval Tenosique – Tabasco
La tradición de este carnaval era lanzarse bonches de harina al primero que se cruzara en el camino, durante “El Baile de la Harina”.
Aquí participaban lugareños y el único requisito para disfrutar del carnaval era comprar una bolsa de harina y huevos, pues tal vez, alguien podía tener la ocurrencia de aventarlos, así como cubetadas de agua.
También se hacían desfiles de carros alegóricos y recorridos donde las personas danzaban al ritmo de los tambores. El Carnaval Tenosique se realizaba a finales de enero y principios de febrero.
Desfile de los locos – Guanajuato
Este desfile se llevaba a cabo el 18 junio de cada año en calles de San Miguel de Allende. Los asistentes usaban ropa vieja, cajas de cartón, papel maché, cables o cualquier accesorio extraño.
Algunos se vestían de políticos famosos, caricaturas del momento, entre diversas celebridades internacionales. El objetivo era aventar dulces a los espectadores mientras hacían su caminata.
Este peculiar desfile comenzaba en la Iglesia de San Antonio, rumbo a las calles de Zacateros, Hernández Macías, insurgentes, Aparicio y Núñez, bajando por San Francisco hasta llegar al jardín Central.
Festival de los rábanos – Oaxaca
Hace varios años, oaxaqueños se reunían en el centro de la entidad para vender los alimentos que se iban a preparar para la cena de Navidad. Pero para llamar la atención de los visitantes crearon esculturas hechas con rábanos.
A raíz de ello surgió una noche dedicada a estas esculturas y actualmente forma parte de los festivales más raros de México.
Cada 23 de diciembre los participantes se daban cita en el Zócalo para cortar sus rábanos y hacer diferentes figuras, como nacimientos, los 3 Reyes Magos, hombres de nieve, monstruos, entre otras figuras icónicas de Oaxaca, que eran premiadas.
Festival del Tiburón – Quintana Roo
Del 14 al 21 de abril se llevaba a cabo este festival en Isla Mujeres para hacer honor al pez más grande del mundo.
Una de las principales atracciones era que las personas podían nadar junto con este enorme pez de 18 metros de largo que es inofensivo. Las calles del lugar se llenaban de gastronomía local y bellas artesanías.
Asimismo, en el mar se hacían actividades acuáticas, como pesca deportiva, buceo, snorkel, viajes a los arrecifes cristalinos o nadar con un tiburón ballena.
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