El festejo público y, sobre todo, las fiestas privadas que los presidentes ofrecen en Palacio Nacional para celebrar el Grito de Independencia habían significado costos millonarios para los mexicanos.
En esas celebraciones, a las que además de los secretarios de Estado y sus familias tradicionalmente asisten el cuerpo diplomático acreditado en el país, empresarios y otros invitados especiales, la Presidencia gastó 50 millones 211,114 pesos tan solo en los tres últimos festejos: el último de Felipe Calderón y los dos primeros de Enrique Peña Nieto.
De acuerdo con información de transparencia, en 2012 Calderón gastó 13.7 millones para la celebración llamada “Gracias, México”, en la que el presidente del Partido Acción Nacional (PAN) se despidió de su mandato (2006-2012).
En esa fiesta se iluminaron los patios de Palacio Nacional, hubo cuadros de danza regional y se instalaron salas tipo lounge para los invitados.
En tanto, en el primer festejo de Peña Nieto, en 2013, se gastaron 17.4 millones de pesos. En esa ocasión, el mandatario se disculpó con los asistentes al informar que no se podía quedar, porque debía atender la emergencia en Guerrero sucitada por las lluvias de Manuel e Ingrid, que dejaron más de 100 muertos y casi 250,000 personas afectadas.
La cena y el festejo, aun sin el mandatario y su esposa Angélica Rivera, siguieron su curso en el patio central de Palacio Nacional, donde los invitados tuvieron iluminación, estatuas vivientes de héroes de la Independencia, y diversos bocadillos y dulces típicos.
Y para la fiesta del año pasado, la Presidencia subió su gasto y erogó 18.9 millones de pesos por la celebración organizada por la empresa Actidea, SA de CV, que recibió el contrato por adjudicación directa.
Fuente: CNN México
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