Peña prometió una comisión para combatir la corrupción
Iba a funcionar con autonomía y prometía terminar con este problema
Era el 14 de noviembre de 2012, el entonces Presidente electo, Enrique Peña Nieto, presentaba sus propuestas de reformas administrativa y anticorrupción, la última para combatir un problema al mismo estilo de José Antonio Meade Kuribreña hoy precandidato a la presidencia de México, por el partido que los abandera a ambos, el Revolucionario Institucional (PRI).
Peña propuso la creación de una comisión Nacional Anticorrupción
“Para lograr un objetivo central: que el gobierno actúe con mayor eficacia en combatir las faltas administrativas y las conductas de corrupción que se viven lamentablemente en los diferentes niveles de gobierno, especialmente el Federal”, dijo.
Según el priista, la comisión actuaría con independencia, autonomía, competencia y estándares internacionales éticos.
Peña lamentó que la corrupción se haya “anidado en distintas esferas del ejercicio público”.
Sin embargo, aquellas palabras de hace más de 5 años no se concretaron en hechos, pues durante el sexenio de Peña Nieto la violencia y la corrupción son los temas que más preocupan a lo mexicanos, de acuerdo con la Encuesta de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG) del Instituto Nacional de Estadística Geográfica e Informática (INEGI).
Datos que han sido corroborados por otras encuestas independientes como De Las Heras Demotecnia.
Ambos estudios muestran cómo el problema de la corrupción preocupa a la población, más que la educación o la pobreza. En ellos la sociedad evalúa de forma negativa a todos los niveles de gobierno.
En el último reporte referido, los primeros cinco años de gobierno del mexiquense recibieron una calificación promedio de 4.8 sobre 10. Según los encuestados, lo peor que ha hecho el titular del ejecutivo es no gobernar con transparencia.
Esto no es de extrañarse; hechos como la Casa Blanca de Enrique Peña Nieto; el plagio de casi el 29 por ciento de su tesis de licenciatura; los gobernadores, descritos por el mismo Presidente como “el nuevo PRI”, señalados por desvíos de recursos; la estafa maestra, sobre la triangulación de dinero público, con el objetivo de desviarlo, mediante universidades autonómas, entre otros, han hecho que la corrupción sea uno de los temas por los que más se ha señalado a la actual gestión, sólo por debajo de los altos e históricos índices de violencia, que hacen a México uno de los países más peligrosos del mundo, según los organismos internacionales, como la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Por otro lado, hace unos días Meade prometió “castigar con fuerza a los corruptos, regresándole a la sociedad lo que se le quitó”.
Aseguró que él es transparente y llevará a cabo un “combate efectivo a la corrupción”, con unas palabras similares a las que escuchamos hace cinco años de boca del actual mandatario.
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