A veces lo más complicado en realidad es muy sencillo…
En muchas ocasiones quisiéramos que algunos alimentos nos durarán por siempre o por lo menos que no se echaran a perder tan rápido.
Quisiéramos tener enormes refrigeradores como en los supermercados o por lo menos su sistema de envasado, pero no podríamos costar tales cosas.
Sin embargo, no tenemos que gastar miles de pesos para poder conservar los alimentos y con una técnica bastante buena: el empaquetado al vacío.
Sólo necesitas bolsas de plástico con cierre y agua. Metes la comida en la bolsa, le sacas el aire y la sumerges mientras sostienes la orilla.
Ahora sólo hay que esperar a que el agua empuje el aire hacia arriba y cierras.
Fuente: microsiervos.com
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