Esta práctica fraudulenta consiste en no dar kilos completos de pescados y camarones
Aunque los productos marinos importados sean más baratos, al final se paga más por la cubierta de hielo por menos producto
La organización internacional Oceana presentó una investigación llamada “Agua por Pescado”, en la cual analiza 82 muestras de pescados y camarones congelados adquiridos en 10 supermercados de la Ciudad de México.
En ésta, Oceana descubrió que en el 98 por ciento de los casos, el consumidor paga la cubierta de hielo al mismo precio que el producto marino.
Hasta el momento, la Procuraduría Federal de Protección al Consumidor (Profeco) no ha aplicado sanciones, debido a que no existe un marco legal que regule esa práctica fraudulenta.
Esta práctica consiste en no dar kilos completos de pescados y camarones, ya que hasta el 50 por ciento del producto empacado corresponde a una capa de hielo congelada que protege los productos del mar para su distribución, lo cual es un abuso y engaño para el consumidor, compartió Milenio.
“Lo que descubrimos es alarmante, el 98 por ciento de las muestran tenían glaseado sin informar y los porcentajes van desde 4 hasta 57 por ciento, y en todos los casos te cobraron el agua hecha hielo. En el caso de los camarones importados tenían 57 por ciento de glaseado; compramos un kilo de camarones de los que terminó siendo simplemente 430 gramos de camarones y los otros 570 eran agua”, reveló la directora de Campañas de Transparencia de Oceana, Renata Terrazas.
A consecuencia de que el glaseado no está regulado en México, se abusa en el porcentaje de agua congelada que se añade a los pescados y mariscos, incluso se desconoce en qué etapa de la cadena se aplica, si es en la planta procesadora o en el supermercado.
Ocena indicó que esta práctica fraudulenta se encuentra con frecuencia en filetes de pescados y camarones congelados.
Agregó que los pescados y camarones importados son los que mayor porcentaje de glaseo presentaron. El fraude se encontró principalmente en camarones, así como en basa y tilapia de las 15 especies de pescado analizadas.
De 30 al 57 por ciento son los porcentajes más altos en productos importados, mientras que el producto nacional tiene menos del 30 por ciento de glaseo.
“Si ves en el supermercado camarón mexicano a 380 pesos el kilo, frente al camarón importando que en promedio está en 270 pesos puedes pensar que está más barato y lo compras, sin embargo, el camarón importado trae en promedio 31 por ciento de glaseado, frente al 13 por ciento de producto nacional, cuando echas números, prácticamente es el mismo precio”, explicó.
Según el estudio, el camarón importando cuesta cerca de 290 pesos el kilo en los supermercados, sin embargo, tiene 31 por ciento de glaseado, por lo que al final termina costando 427 pesos.
Por otro lado, el camarón nacional cuesta en promedio 386 pesos el kilo, con un 13 por ciento de agua congelada, lo cual indica que se paga en total 444 pesos.
Esta comparación refleja que, aunque la percepción del consumidor es que los productos marinos importados son más baratos, se termina pagando más por menos producto.
Terrazas señala que la solución a este fraude es implementar una política de trazabilidad para brindar información sobre los procesos por los que pasó el pescado “del barco al plato”.
Aunque esto permanece en análisis con las autoridades correspondientes, es necesaria la incorporación de la Profeco, la Secretaría de Economía y la Comisión Federal para la Protección contra riesgos Sanitarios (Cofepris) para consolidarla.
Asimismo, propone un etiquetado para los pescados y mariscos, con el fin de incluir el nombre comercial y científico de la especie marina, el nombre de la embarcación, número de identificación y permio, dónde fue capturado, con qué arte de pesca, en qué fecha, e información sobre los procedimientos realizados después de su captura como congelación, glaseado y empaque.
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