La menor tuvo que abandonar sus estudios para dedicarse a su matrimonio
Alegan que la vendieron por sus usos y costumbres
Hay ciertas costumbres que no cambian, y una de ellas es la venta de mujeres por parte de la familia a hombres que pagan una dote para hacerlas sus esposas.
En esta ocasión vendieron a su hija de tan solo 16 años por dos cartones de cerveza y dos guajolotes. El comprador fue un hombre mayor que desea casarse con la menor, en una comunidad de Tlaticagua, Hidalgo.
La menor, de nombre Floricelda, fue obligada a casarse con un hombre llamado Fernando, quien es mayor que ella, alegando que son las costumbres y usos de su comunidad.
La adolescente cursaba la preparatoria, pero fue obligada a abandonar sus estudios para dedicarse a su nuevo matrimonio, ya que su comunidad cree que son sus obligaciones como mujer.
“No es posible que siga ocurriendo este tipo de casos de antaño, hoy es necesario orientar a los padres de que no se puede entregar a las hijas solo por un poco de cosas que se les entreguen, anteponiendo los usos y costumbres”, dijo la abogada Ana Ester Melquiades Paredes.
Fuente: El Debate
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