La cría tuvo que ser sacrificada por la condición en la que se encontraba.
Una mujer que caminaba por la playa de Westport, Connecticut, encontró a su paso una una cría de foca solitaria.
“Cautivada”, la mujer creyó que la mejor idea sería llevársela a su casa, así que la metió en una bolsa de plástico y emprendió el viaje: error garrafal.
Estando en su casa es que se dio cuenta que realmente no sabía cómo cuidarlo y decidió hablar con el acuario local que forma parte del National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA).
Cuando la cría llegó a las instalaciones de los expertos, estos se preocuparon por el estado del animal ya que se encontraba en un estado letárgico.
“Por lo general estos animales son enérgicos y luchan por escapar si alguien de nosotros se acerca, pero esta cría se encontraba en un estado tan letárgico que parecía como si recogieras a un bebé humano para dormir”.
Lamentablemente la cría tuvo que ser sacrificada por su condición. Con suma tristeza funcionarios del medio ambiente junto con la NOAA dieron el comunicado a la población de que:
“Lo mejor que la gente puede hacer para ayudar a los mamíferos marinos en la playa es dejarlos solos, permanecer a 100 yardas de distancia si es posible. Estas noticias son inquietantes, la alimentación o transportar las focas jóvenes u otros mamíferos marinos es ilegal porque puede estresar a los animales, interferir con su comportamiento natural y causar que las focas adultas abandonen a sus crías”.
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