Mucho ha presumido el Gobierno del Estado de Jalisco, encabezado por el priísta Aristóteles Sandoval, sus medidas de austeridad. El Pleno del Congreso aprobó hace un año la Ley de Austeridad y Ahorro del Estado de Jalisco y sus Municipios, que según la página del propio organismo, tiene por objetivo “regular y delimitar el gasto público”.
En teoría, la ley estipula la reducción de gastos en publicidad y difusión, limita los gastos de representación, viajes, alimentación y combustibles; restringe gastos en papelería, útiles de escritorio, equipos de cómputo y telefonía, entre otros. Además, establece que los recursos que logren ahorrarse se deben destinar exclusivamente a inversión pública.
Sin embargo, las cifras demuestran que en la práctica, el gobierno de Aristóteles no ha escatimado en gastos operativo sin ningún beneficio para la ciudadanía, aún después de la publicación de la ley y los 180 días que se otorgaron a cada dependencia y municipio para ajustar su presupuesto a la norma.
En febrero de 2014, por ejemplo, el Gobierno de Aristóteles Sandoval gastó 15 mil dólares (poco más de 200 mil pesos mexicanos) en posicionar el hashtag #InformeAristóteles como tendencia en Twitter para promocionar su Primer Informe de Gobierno. El director de Comunicación Social del Gobierno del Estado, Gonzalo Sánchez, defendió el gasto realizado afirmando que “el monto de la inversión fue notablemente menor al que significaría una pauta nacional -con mensaje controlado- en medios tradicionales”.
Después, en julio del mismo año el autoproclamado gobierno de la “austeridad” reportó la inversión de 3 millones 700 mil pesos en la compra de 100 tablets “equipadas”. Es decir, según su informe cada una le habría costado 37 mil pesos.
Este costo es escandaloso por lo siguiente: si la Tablet costara de $7,500 a $10,000 pesos tendría que ser una iPad de última generación, pero resulta que estos aparatos son de la empresa Lenovo, que según estima el portal no superan los $1500 pesos. Si el argumento fuera el software contable que tiene tampoco saldrían las cuentas: la empresa Contpaq, una de las más prestigiadas en facturación electrónica vende su software a las empresas en $5,290 pesos y la actualización anual en $2600 pesos. Es decir, que si cada Tablet costara lo que cuestan los aparatos de MAC y no de Lenovo, y además utilizara un software integral de contabilidad, no debiera rebasar los $16,000.
Y ahora, en febrero de 2016, Aristóteles acaba de pagar 149 mil 930 pesos en imprimir 400 páginas de su Tercer Informe de Gobierno, según reportó en la página de transparencia del estado. Cada copia–impresa digitalmente a color en papel bond sobre envoltura de papel couche de 250 gramos, laminado y acabado holmet–tuvo un valor de $347 pesos; es decir, pagó 149 mil 530 más de lo que pudo haber pagado en una papelería convencional. Tomando en cuenta que la impresión a color en papel bond u opalina cuesta en promedio 7 pesos por página, la impresión de las copias hubiera costado un máximo de 2800 pesos.
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