Las cardiopatías congénitas son problemas del corazón por un desarrollo anormal antes del nacimiento
El espectro alcohólico fetal podría presentarse en una persona cuya madre consumo bebidas alcohólicas
Un estudio realizado por la Universidad Central del Sur, en Changshá, China, sugiere a los hombres no consumir alcohol por lo menos seis meses antes de la concepción para preservar la salud del bebé.
De acuerdo con la investigación “El consumo parental de alcohol y el riesgo de cardiopatías congénitas en la descendencia: una revisión sistemática actualizada y un metanálisis”, los hombres que tomaron alcohol durante los tres meses anteriores a la concepción, en comparación con los no bebedores, tienen un 44 por ciento más de probabilidades de tener bebés con cardiopatía congénita.
En tanto que para las futuras madres que consumieron alcohol en ese período los riesgos son del 16 por ciento. La cardiopatía congénita se refiere a problemas en la estructura y el funcionamiento del corazón por un desarrollo anormal del órgano antes del nacimiento.
Las cardiopatías congénitas son los defectos de nacimiento comunes, con aproximadamente 1,35 millones de bebés afectados cada año, además son la principal causa de muerte perinatal.
Es por ello que el consumo de alcohol se ha relacionado con los trastornos del espectro alcohólico fetal (TEAF), un grupo de afecciones que podrían presentarse en una persona cuya madre tomó bebidas alcohólicas durante el embarazo.
Datos del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos resaltan que estos efectos pueden incluir dificultades físicas y problemas del comportamiento y del aprendizaje.
“El consumo excesivo de alcohol por parte de los futuros padres es un comportamiento peligroso y de alto riesgo que no solo puede aumentar la posibilidad de que el bebé nazca con un defecto cardíaco, sino que también daña la propia salud”, explica uno de los autores del estudio, Jiabi Qin.
Asimismo, cuando las parejas planean tener un bebé, los hombres no deben consumir alcohol durante al menos seis meses antes de la fertilización, mientras que las mujeres deben dejar de tomar un año antes y evitarlo durante el embarazo.
Los investigadores recolectaron datos publicados entre 1991 y 2019 de 55 estudios, los cuales incluyen información de más de 41.000 bebés con cardiopatía congénita y casi 300.000 sin ellas, informó el sitio BBC.
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