La mujer tenía el rostro pintado de negro porque promocionaba unos marcadores
Un cliente afroamericano se sintió ofendido y la denunció
En una tienda Staples, al norte de California, Estados Unidos, la encargada de promocionar un producto fue suspendida de su trabajo por el disfraz de Halloween que utilizó.
La mujer, de raza blanca, se pintó la cara de color negro mientras promocionaba productos de oficina, generando la molestia y enojo de los clientes.
La imagen de la mujer trabajando fue publicada en el perfil de Facebook de Harold Leffall, un residente afroamericano de Pleasant Hill, en la bahía de San Francisco.
Ante las críticas, la demostradora en su defensa dijo que iba disfrazada de marcador de la popular marca Sharpie, sin embargo al cliente de raza afroamericana le pareció racista y de inmediato presentó una queja ante la gerencia en contra de la mujer.
Por su parte, la tienda emitió un comunicado en el que aclaró que el disfraz de la mujer sí correspondía al de un marcador de la marca Sharpie.
Más tarde la empleada dio otra versión de su disfraz a otra clienta, también afroamericana. En esta ocasión dijo estar disfrazada de “cliente de salón de belleza” y lo que lleva en el rostro es una mascarilla de carbón, explicó en un video compartido en Geneen Bland.
Horas más tarde, tras la polémica generada por el disfraz del marcador, la compañía escribió un nuevo comunicado que decía: “Staples se disculpa con los clientes que se ofendieron en la tienda, así como con aquellos que pudieron haber visto una foto de la empleada en las redes sociales”.
El disfraz que utilizó la empleada de Marketsourse no tenía la intención de ofender a las personas, pues solo pretendía resaltar las características del producto de oficina. Debido a las molestias causadas, a la mujer le fue retirado el maquillaje y fue suspendida de su empleo.
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