Los negocios del exalcalde de Iguala, José Luis Abarca Velázquez, y su esposa, María de los Ángeles Pineda Villa, siguen operando sin ningún problema a pesar de que fueron detenidos por su presunta implicación en la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa y sus vínculos con el narco.
El matrimonio permanece en prisión desde noviembre de 2014 y enfrentan procesos por crimen organizado, enriquecimiento ilícito, secuestro y homicidio.
El año pasado, la PGR informó que aseguró de forma precautoria al menos 90 propiedades de la pareja, que creó las empresas Asociación Yozy & Apos, S.A. de C.V., y Abarpin, S.A. de C.V., para triangular la compra de los inmuebles.
Los negocios más conocidos de los Abarca son el Centro Joyero y la plaza comercial Galerías Tamarindos, que actualmente operan sin ningún impedimento legal, atendidos por sus familiares.
Lo anterior ocurre a pesar de que los padres de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa y sus abogados han exigido varias veces a las autoridades federales que se embarguen dichos bienes, pues en casos de presunto lavado de dinero debe determinarse el origen de las propiedades.
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