La víctima asegura que no han querido proporcionar las grabaciones de las cámaras del templo
El catequista Lenin Moisés López Jiménez, su madre y varios feligreses encararon la tarde de ayer al vicario de Pastoral de la Catedral de la Ciudad de Oaxaca, Carlos Franco Pérez Méndez, acusado de violación agravada. El hecho provocó un enfrentamiento verbal entre los seguidores del sacerdote.
“¡Pinche violador!” y “¡no huyas, dame la cara!”, le gritaron al padre durante una conferencia de prensa que convocó el acusado en el Centro de Pastoral Social para “dar a conocer la verdad”. Ante los gritos, Pére Méndez abandonó el lugar.
Franco Pérez Méndez fue detenido el pasado 15 de julio y liberado el lunes 18. El juez Juan Gómez Ríos exoneró al sacerdote por falta de pruebas.
Posteriormente, el catequista afectado salió a las calles para exigir justicia y afirmó que en el proceso hubo testimonios falsos, entre ellos el del presbítero acusado y el del arzobispo José Luis Chávez Botello.
Por su parte, el vicario aseguró que fue acusado injustamente: “fui objeto de violaciones a mis derechos humanos, de un enjuiciamiento, sentencia y linchamiento a través de los medios de comunicación, ya que personajes dieron por ciertos hechos que nunca sucedieron, afectando mi nombre, a mi familia, la feligresía, mi ministerio, mi arzobispo y mi arquidiócesis”, dijo.
Tanto el cura, como el afectado se quejaron de la Fiscalía General de Oaxaca y del juez Juan Gómez Ríos.
De acuerdo con el sacerdote, la autoridad le negó en principio el derecho a la intervención legal y aportar las pruebas para demostrar su inocencia.
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