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Adolescente de 16 años sano muere repentinamente de Covid-19

Andre, de 16 años, perdió la vida por Covid-19 a pesar de permanecer en confinamiento

El adolescente había desarrollado diabetes tipo 1, presentaba fiebre y dificultad para respirar

Andre, un adolescente de 16 años que estudiaba el segundo año de secundaria en Lawrecen North, Indiana, Estados Unidos, perdió la vida a consecuencia del coronavirus a pesar de haber permanecido encerrado en casa desde que su escuela cerró por la pandemia.

Dawn Guest, madre del joven, relató que todo comenzó como un día normal, ella se levantó y salió de casa a trabajar cerca de las 5:00 de la mañana, incluso antes de partir escuchó a su hijo moverse en su habitación, pues él siempre fue madrugador. Pero, todo cambió cuando horas después recibió una llamada de su esposo, Johnny Guest, en la que le comentó que algo no andaba bien con su hijo.

“No puedo explicar cómo un joven perfectamente sano de 16 años puede estar haciendo su propio sándwich de mantequilla de maní en la noche del miércoles, sacando su propio té del refrigerador y yendo a la cama como cualquier otro adolescente en el estado o en el país… y en 24 horas pasar estar luchando por su vida”, dijo la enfermera de 54 años.

Dawn mencionó que su hijo era un joven tranquilo, le gustaban los videojuegos y amaba la fotografía y molestar a sus hermanos, a pesar de que fue diagnosticado con autismo moderado, él creció con una actitud positiva y una sonrisa en su rostro.

La madre del adolescente comentó que por su trabajo en un hogar de ancianos, la familia tomó más precauciones de lo normal cuando el Covid-19 empezó a extenderse por el país, y cuando tenían que salir de su hogar practicaban el distanciamiento social tanto como era posible.

Guest contó que Andre le pidió ayuda a su padre por la mañana para tomar una bebida y a la 1:30 de la tarde fue a revisarlo, el menor le dijo que estaba muy cansado y “arrastraba mucho las palabras. Todavía podía entenderme y responderme”, dijo Johnny. Sin embargo, poco tiempo después el joven se cayó en el baño y fue cuando llamaron a Dawn.

Luego de trasladarlo a un hospital, lo primero que detectaron los médicos al revisar a Andre fue que había desarrollado diabetes tipo 1, su nivel de azúcar en la sangre era peligroso pues tenía 1.500 miligramos por decilitro, más de 10 veces lo normal, además tenía fiebre y tos y dificultad para respirar, por ello se le realizó la prueba del coronavirus, la cual salió negativa.

Cuando su temperatura siguió subiendo y su respiración se deterioró, le aplicaron una segunda prueba que dio positivo y fue llevado en seguida a una unidad de Covid-19. Incluso, sus dos hermanas y su padre también se contagiaron de este virus, y ya presentaban fiebre leve y fatiga.

La madre de Andre decidió no hacerse la prueba, pues si el resultado era positivo no le permitirían volver al hospital hasta que su resultado fuera negativo dos veces.

Durante 12 horas internado, el joven de 16 años tuvo problemas en su cerebro, corazón, pulmones, riñones y entre otros, a pesar de que los médicos lograron conseguir medicamento experimental remdesivir para Andre, su función renal y hepática era demasiado débil para administrárselo de forma segura.

El reporte médico detalla que el menor presentó síntomas similares al síndrome inflamatorio multisistémico en los niños, una extraña reacción inmune, pero extremadamente grave relacionada con el SARS-CoV-19, sin embargo, Andre nunca fue diagnosticado con este síndrome.

El 27 de abril el azúcar en su sangre se disparó y su línea arterial comenzó a coagularse, posteriormente sufrió un paro cardíaco y, a pesar de las compresiones torácicas, falleció.

Andre Guest se encuentra entre el número de niños que perdieron la vida por coronavirus y es la primera víctima mortal registrado en Indiana, compartió CNN.