La casa rosa permanece intacta desde 2016, cuando fue atacada por enemigos de “El Chapo”
En su interior hay una capilla que Loera Guzmán mandó construir para su madre
Joaquín “El Chapo” Guzmán mandó a construir una imponente mansión en la parte intermedia de un cerro, en medio de las montañas de la Sierra Madre Occidental, a la entrada del poblado de La Tuna, en Badiraguato, Sinaloa. Esta impresionante propiedad de color rosa y marrón se la regaló a su madre, Consuelo Loera.
La madre de “El Chapo” dejó de vivir en dicho inmueble desde 2016 tras un ataque de grupos contrarios al Cártel de Sinaloa.
La casa rosa tipo hacienda tiene acabados rústicos y varias plantas que adornan la fachada principal, además está rodeada de grandes hectáreas de árboles y colinas. Algunas personas que han logrado entrar afirman que por dentro la mansión es muy sencilla.
En la terraza hay sillas y mesas de plástico, así como bancas de madera y amplios patios, tal como se pueden observar en algunas entrevistas que Doña Consuelo ha dado para diversas cadenas de Estados Unidos. A pesar de que la cocina es muy grande, también es sencilla y cuenta con lo básico.
Al interior del inmueble hay una capilla de la Iglesia Apostólica de la Fe en Cristo Jesús, que Guzmán Loera mandó construir para su madre, no obstante, se desconoce si está registrada como asociación religiosa (con personalidad jurídica) en México, ya que no tiene ningún logotipo de la organización en la fachada.
Cabe resaltar que, durante la guerra contra el narcotráfico, “a los pastores no se les prohibía la entrada, ni a los feligreses”, apuntó el teólogo Felipe Agredano en una entrevista para medios estadounidenses en 2014.
De acuerdo con un reportaje de la cadena Univisión de 2013, “’El Chapo’ construyó un templo donde todos los domingos, de las 10 de la mañana a la una de la tarde, los seguidores de la Iglesia oran y cantan bajo órdenes de un pastor que vive en la villa”.
Dicho templo habría sido construido en 1989, y durante los últimos años fue usada por la madre de Joaquín Loera para pedirle a Dios dos cosas: la primera que su hijo enderezara el camino y que buscara otra ocupación.
La segunda “que los corazones del juez y del jurado sean conmovidos (previos al juicio del capo) y demuestren que Dios es misericordioso”, divulgó Phoebe Eaton en la trilogía para “Kindle In the Thrall of the Mountain King”, quien visitó La Tuna y logró entrevistar a amigos y parientes del exnarcotraficante de Badiraguato, informó Infobae.
“Un principio de Doña Consuelo es no consumir alcohol y no jurar. Los hombres necesitan vestirse adecuadamente, ‘y no como un cholo o un macho’… las mujeres deben usar faldas y nada de oro ni plata, aunque un modesto reloj dorado marca la muñeca de la madre de “El Chapo”, explicó Eaton.
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