Egresada del Cinvestav crea un maíz capaz de adaptarse a sequías y bajas temperaturas

Octubre 10, 2018 1:02 pm

Kenny Alejandra Agreda trabajó en la obtención de plantas de maíz genéticamente modificadas

Las plantas muestran un mejor crecimiento bajo condiciones de escaso riego y bajas temperaturas, en comparación con otras

México es uno de los principales productores de maíz y a pesar de que tiene un amplio acervo genético, gran porcentaje del producto consumido en el país proviene principalmente de Estados Unidos.

Ante este panorama, Kenny Alejandra Agreda Laguna, egresada del Departamento de Bioingeniería y Biotecnología del Cinvestav, realizó una investigación para obtener un maíz híbrido, el cual se caracterizó por tener una amplia productividad, tolerar largos periodos de sequías y soportar bajas temperaturas.

“El trabajo consiste en utilizar la histona específica de centrómero CENH3, encargada de la modulación y correcta segregación de los cromosomas en mitosis y meiosis. Mediante la manipulación de esta histona en plantas de maíz cultivada in vitro, se pueden generar plantas dobles haploides que tengan información genética de solo uno de sus parentales, con el fin de preservar las características deseadas de maíces híbridos en generaciones subsecuentes”, declaró en entrevista Agreda Laguna.

De acuerdo con Conexión Cinvestav, una aportación importante del estudio es que con la modificación a partir de la histona, la planta “automáticamente” crea un mecanismo de defensa que impide el acceso de polen con nuevos genes alterados.

Además de esta investigación, Kennya Alejandra trabajó en la obtención de plantas de maíz genéticamente modificadas mediante las propiedades fisicoquímicas de la trehalosa que funcionaron como un escudo estabilizador de las enzimas en situaciones extremas de estrés abiótico, como las altas temperaturas, congelación, salinidad y oxidación.

“Estas características se obtuvieron al inducir la acumulación del disacárido trehalosa, mediante el uso de RNA antisentido de la enzima trehalasa y así lograr la diminución de la expresión de esta enzima, ya que es la encargada de la hidrólisis del disacárido trehalosa, y así con la acumulación de este disacárido poder otorgarle a las plantas tolerancia de estrés por sequía y bajas temperaturas”, explicó.

Tras concluir el trabajo de investigación en el laboratorio, se realizó una prueba de campo piloto en una localidad de Sinaloa, a través de un permiso tramitado por Beatriz Xoconoztle, investigadora del Cinvestav y actual directora del CICY, quien asesoró el trabajo de investigación de Agreda Laguna.

En una hectárea bajo condiciones de bioseguridad, se llevó a cabo el cultivo de los maíces genéticamente modificados, dando como resultado que las plantas de maíz soportaron la sequía y muestran mejor crecimiento bajo condiciones de escaso riego y bajas temperaturas, en comparación con otras plantas.

Agreda Laguna considera importante generar en el campo plantas que puedan hacer frente a las distintas condiciones ambientales, para que puedan ser productivos y sobre todo que mantengan estas características en las siguientes generaciones.

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