“Peligro: no sentarse en esta silla porque enferma de poder y egolatría”.
Así dice el letrero que Jaime Rodríguez Calderón “El Bronco” pegó en el respaldo de la silla de madera con el escudo oficial que tradicionalmente ha sido el asiento de los gobernadores en el Palacio de Gobierno de Nuevo León.
En lo que se convirtió en su primer acto oficial como gobernador, “El Bronco” sacó la silla de su despacho apenas entró, y pidió que se la llevaran. Según dijo, la colocará en algún museo.
Ayer alrededor de las 11:00 de la noche, Rodríguez Calderón tomó protesta como gobernador del Estado de Nuevo León. Al ritmo de mariachi, arribó al Palacio de Gobierno en compañía de su familia y parte del equipo que conformará su gabinete.
Momentos después del incidente de la silla, “El Bronco” firmó los nombramientos de Manuel González como secretario general de Gobierno y Cuauhtémoc Antunez Pérez como nuevo titular de Seguridad Pública.
En su primer mensaje como jefe del Ejecutivo estatal, Rodríguez Calderón expresó que a partir de ahora “se acabó la fiesta a los bandidos. Que ni se hagan ilusiones las manos largas, se acabaron los moches y las transas. Si quieren lana, háganla por la buena, como la gente honrada, trabajando”.
Manifestó que sus antecesores se “creyeron reyes y no gobernantes”, quienes veían a los ciudadanos como “súbditos”.
También adelantó que no habrá obra pública en los primeros seis meses de su gobierno porque dijo, no quiere actuar “con ocurrencias”.
De igual forma que no pagará de inicio deudas con los proveedores y que comenzará una revisión exhaustiva al Gobierno que dejó Rodrigo Medina de la Cruz.
Rodríguez Calderón manifestó que su plan de gobierno será dado a conocer hasta dentro de tres meses una vez que haya revisado la situación de la administración estatal.
“El Bronco” es el primer gobernador independiente que tiene el estado de Nuevo León y el único actualmente en el país, gracias a la reforma a ley electoral que permite postularse sin representar a un partido político.
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