El 2015 estuvo marcado por los atentados terroristas del Estado Islámico, la crisis de refugiados, la huida de “El Chapo”, la inseguridad, la corrupción en casos como el de la Casa Blanca de Peña Nieto, la caída del petróleo, el encarecimiento del dólar y el aumento de la violencia y desapariciones forzadas. Sin embargo, también estuvo lleno de momentos divertidos, muestras de cooperación y solidaridad y retos cumplidos. Te mostramos una serie de imágenes que nos demuestran que el 2015 no fue un mal año después de todo.
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Este empleado de McDonalds ayuda a un anciano discapacitado con su comida
Este burro sonríe feliz tras ser rescatado de una riada en Irlanda
Este cirujano tranquilizó a una niña de 2 años que lloraba antes de operarse del corazón
Este octogenario construyó un tren para llevarse de aventuras a los perros callejeros rescatados
Un Spiderman anónimo reparte comida a los indigentes para demostrar que todos podemos ser héroes
Un ciervo recién nacido se niega a dejar al hombre que le salvó la vida
Esta niña de 9 años construye refugios y cultiva comida para los indigentes
Estas niñas ataron abrigos a farolas y postes para ayudar a los indigentes a prepararse para el invierno en Canadá
Esta madre adoptó a las 4 hijas de su mejor amiga tras morir de cáncer cerebral
Esta cafetería permite que los perros callejeros duerman en su interior por las noches tras irse los clientes
Cuando el bebé de una alumna empezó a llorar en clase, el profesor respondió de la mejor manera
Esta mujer teje a mano diminutos jerséis para dar calor a estas gallinas rescatadas
Un hombre tuvo un infarto mientras cortaba el césped, los bomberos le salvaron y luego terminaron de cortarlo
Este hombre compra tortugas en el mercado para devolverlas al mar
El perro de este hombre ya no puede caminar, y su dueño lo saca a pasear en silla de ruedas
Todo un barrio aprendió lenguaje de signos en secreto para sorprender a su vecino sordo
Una familia “resucita” a un gatito congelado que encontraron bajo la nieve
Húngaros llevando sus zapatos a la estación de Budapest para los refugiados que llegan
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