Por la fuerte tradición patriarcal se considera improbable que la “princesa norcoreana” pueda ser líder
La “princesa norcoreana”, Kim Yo-jong, figura como sucesora de Kim Jong-un. De acuerdo con reportes de inteligencia, ella es la única persona en la que confía el actual líder supremo norcoreano, pero, ¿quién es ella?
Se trata de la hermana menor de Kim Jong-un, la única hija de Kim Jong-Il y su consorte, la bailarina Ko Yong-hui. Según datos del Departamento del Tesoro de Estados Unidos nació el 26 de septiembre de 1989, en Pyongyang, sin embargo, el servicio de inteligencia de Corea del Sur sostiene que nació en 1987, por lo tanto, su edad oscila entre los 30 y 32 años.
Kim Yo-jong es definida como implacable y ha diagramado con sumo cuidado durante años la imagen de su hermano. Pese a ser poco conocida, se ganó la confianza del Partido de los Trabajadores que comanda el país y fue tras su participación estelar en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2018, cuando el mundo la conoció un poco más.
Su imagen pública creció cuando insultó a Corea del Sur llamándola “un perro asustado que ladra”, estos comentarios se suscitaron por las quejas de Seúl sobre un ejercicio militar cerca de la frontera. Un hecho peculiar fue cuando elogio al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien le había enviado una carta a su hermano.
Kim Yo-jong se ha convertido en la vocera y representante ante el mundo de Kim Jong-un, pues nadie accede al dictador norcoreano como ella.
El chef japonés que trabajó para la familia Kim durante varios años hasta que escapó en 2001, Kenji Fujimoto, comentó que Kim Jong Il adoraba a su hija menor, a quien llamaba como “dulce Yo-jong” o “princesa Yo-jong”.
Se cree que “la princesa norcoreana” regresó a su país entre el año 2000 y 2001, al mismo tiempo que su hermano Jong-un, donde concluyó sus estudios en la Universidad Kim Il-sing, en Pyongyang.
Kim Yo-jong no fue vista hasta el deceso de su padre, en 2011, y en aquella ocasión apareció entre varios funcionarios. Su carrera política inició en 2014 cuando fue designada como vicedirectora del departamento de Propaganda y Agitación del Partido de los Trabajadores, cargo por el cual fue condenada en Estados Unidos por “abuso de los derechos humanos” y censura para ocultar “las conductas inhumanas y opresivas”.
En ese sentido, la inteligencia de Corea del Sur señala que “la princesa” suele abusar de su poder y castigar a los miembros de su departamento por “ofensas menores”.
Cabe mencionar que Yo-jong acompañó al actual líder de corea del Norte a sus dos cumbres con Donald Trump, no obstante, se le recomendó que mantuviera un perfil bajo y durante un año estuvo apartada del politburó.
A pesar de que nunca estuvo vinculada en temas internos relacionados con purgas y desapariciones, “la princesa norcoreana” sabe todo sobre ellas e incluso aconseja a su hermano.
Se cree que su tía, Kim Kyong-hui, sirvió como ejemplo a seguir en su carrera política, ya que ambas desempeñaron el papel de apoyo para sus hermanos, Kim Jong Il y Kim Jong-un, además de que las dos ocupan un cargo central en Corea del Norte.
Kyong-hui fue la segunda mujer en convertirse en miembro del politburó en un país con una fuerte tradición patriarcal, lo cual ayudó a construir la imagen de su hermano entre 2010 y 2011, cuando éste se preparaba para la sucesión hereditaria.
Por la fuerte tradición confucionista norcoreana, para muchos es improbable que algún día Kim Yo-jong se convierta en líder del país comunista.
“Ella no puede ser líder. Es una mujer”, señaló Lim Jae-cheon, experta en la familia de Kim de la Universidad de Corea en Seúl.
A pesar de todo, “Yo-jong es muy influyente”, por lo que tal vez haya llegado el momento de que una mujer esté al frente de la amenazante potencia nuclear y cambie su rumbo rotundamente, compartió Infobae.
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