Acusan que la nueva ley no es la respuesta adecuada
“Más de una década después de que las fuerzas armadas fueran desplegadas en la llamada guerra contra la droga, la violencia no ha disminuido”, acusó un comisionado de la ONU
La Ley de Seguridad Interior que actualmente está debatiéndose en el Senado de la República es un proyecto muy preocupante, señaló el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein.
“La aprobación de un nuevo marco legal para regular las operaciones de las fuerzas armadas en labores de seguridad ciudadana no es la respuesta adecuada. El actual proyecto legislativo podría debilitar los alicientes que tienen las autoridades civiles para asumir plenamente sus funciones en tanto que agentes de la ley”, dijo el Alto Comisionado.
Además, el representante de la ONU indicó que en México se enfrenta un enorme problema de seguridad, además de que está más que comprobado que militarizar las calles no es la solución.
“Más de una década después de que las fuerzas armadas fueran desplegadas en la llamada guerra contra la droga, la violencia no ha disminuido y tanto agentes estatales como no estatales siguen perpetrando violaciones y vulneraciones de derechos humanos, incluso torturas, ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas”, acusó.
Zeid comentó que durante su visita a México en 2015, las autoridades le aseguraron que el despliegue de las fuerzas armadas era algo inevitable debido a la debilidad de los cuerpos policiacos.
En ese año realizó algunas recomendaciones, entre las que están la de promover una estrategia que fomentara la seguridad ciudadana, además de proteger las políticas de seguridad para que se llevaran a cabo con arreglo a las normas internacionales de derechos humanos, y a investigar las presuntas violaciones y garantizar la rendición de cuentas por las vulneraciones cometidas.
En contrasta, acusó que el actual proyecto de ley no habla sobre la necesidad de fortalecer los cuerpos policiacos ni prevé una estrategia de reemplazo gradual para acabar con el uso de las fuerzas armadas en tareas policiales. Además no cuenta con garantías adecuadas, con arreglo a las normas internacionales de derechos humanos, contra el uso ilegítimo, arbitrario o excesivo de la fuerza.
Para finalizar indicó que la oficina de la ONU en México está abierta a dar asistencia técnica para mejorar las capacidades de las autoridades civiles, con la intención de que puedan enfrentar los graves desafíos a los que el país se enfrenta en materia de seguridad, según una nota de Aristegui Noticias.
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