En los últimos 15 años, la población musulmana en México casi se ha triplicado. Tan sólo de 2010 a 2015 ha aumentado 250%.
El el año 2000, el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (Inegi) reportó que mil 500 mexicanos manifestaron ser adeptos al Corán. Para 2010, la cifra se elevó a 3 mil 760 personas: 2 mil 368 hombres y mil 392 mujeres.
La antropóloga cultural del Centro de Investigación y Docencias Económicas (CIDE), Camila Pastor de María y Campos–quien ha estudiado durante 10 años la migración musulmana a México–explica que esta cifra aumentó en 2015 en mil 500 personas más, por lo que estima actualmente hay 5 mil 260 musulmanes en el país.
La investigadora explica que hay una gran complejidad en este registro poruqe muchas personas se adhieren a esta religión y luego la abandonan; son practicantes “en tránsito”, dice.
Hoy, el boom de esta religión se basa en la corriente esotérica etiquetada como Islam New Age, explica Pastor de María y Campos, autora del documento Ser un musulmán nuevo en México: la economía política de la fe.
La antropóloga explica que “ser musulmán en México es ser diferente, ofrece un marcador de distinción cosmopolita que se convierte en estrategia para salir de las identidades de masas generadas por una sociedad de consumo y las taxonomías locales de clase”.
En las entrevistas que la investigadora ha realizado a conversos ha encontrado respuestas como “Usar hijan (velo) es chic”, refiere.
Datos del Inegi muestran que la entidad que concentra el mayor número de personas que profesan el Islam es el Distrito Federal (mil 178). Le siguen el Estado de México (417), Jalisco (248), Baja California (190) y Puebla (166). Entre los 5, concentran el 58% de los musulmanes que reporta el instituto.
Pastor de María y Campos, quien elabora un censo etnográfico sobre los adeptos al Corán en México, detalla que las comunidades de migrantes y conversos más influyentes se encuentran en Torreón, Coahuila y San Cristóbal de las Casas (Chiapas).
Expone que en México existe una profunda diversidad en la comunidad musulmana. Si bien las mezquitas fueron construidas por migrantes o con apoyo financiero de las embajadas de países árabes a partir de 1980. 80% de quienes asisten hoy a las mezquitas son mexicanos que adoptaron el Islam como religión.
En el mundo ha despertado el interés por entender la religión musulmana luego de los atentados terroristas en París, en los que murieron 130 personas el pasado 13 de noviembre.
México instrumentó “mecanismos de alerta y medidas de prevención” contra la operación de grupos terroristas en el país, declaró el subsecretario de Relaciones Exteriores para América Latina y el Caribe, Caros de Icaza, luego de que la bandera mexicana apareció junto con la de otras 61 naciones en un vídeo con un discurso amenazante difundido por ISIS.
El gobierno de Estados Unidos estableció en su reporte sobre terrorismo mundial (2014) que México se ha mantenido vigilante y cooperativo hacia las amenazas terroristas y descartó que operen grupos terroristas en México.
La mayoría de la gente sólo se interesa en el Islam cuando se le vincula con ataques terroristas, pero no se fja en que es una religión en crecimiento desde hace 10 años, afirma el director del Centro Salafi en México Muhammad Ruiz. Este mexicano, que se volvió musulmán hace más de 20 años, laemtó que las acciones del Estado Islámico vulneren la imagen de esta religión y aseguró “El Islam no es sinónimo de terrorismo, sino de amor”.
Fuente: El Universal
Sé parte de la conversación