El diario británico The Independent informó que el gobierno de Turquía censuró la cobertura noticiosa este fin de semana, después de los atentados terroristas en Ankara, dado que Twitter y otros sitios de redes sociales fueron dados de baja en el país en proveedores de servicio como Turkcell and TTNET. Adicionalmente, la agencia estatal de radio y televisión del estado prohibió la transmisión de imágenes de los ataques.
Turquía sufrió este sábado el ataque terrorista más letal de su historia: al menos 95 personas murieron —según el último balance oficial, de la oficina del primer ministro— y 246 resultaron heridas (48 de ellas están en cuidados intensivos) cuando dos presuntos suicidas bombardearon una manifestación por la paz.
El mitin había sido organizado por la oposición izquierdista para pedir la paz y el cese de los combates entre las fuerzas de seguridad turcas y el grupo armado kurdo PKK, así como para criticar el creciente autoritarismo del Gobierno dirigido por el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP, islamista).
Por la tarde, miles de personas tomaron las calles en multitud de ciudades turcas para protestar contra el atentado y contra la política del Gobierno en el tema kurdo. En algunos barrios de Estambul, se produjeron enfrentamientos entre manifestantes y policías.
El país está en una situación de gran inestabilidad política ante la cercanía de las elecciones del 1 de noviembre, unos comicios que fueron adelantados por la imposibilidad de formar gobierno tras el paso por las urnas de junio, que decretaron el fin de la mayoría absoluta de los islamistas del AKP tras 13 años en el poder. Desde entonces, la inestabilidad política y la tensión en el país no han hecho sino aumentar, con constantes ataques a las sedes de partidos políticos kurdos e izquierdistas y a medios de comunicación de la oposición, además de un recrudecimiento de la violencia en el este kurdo.
Fuente: El País
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